Tesla expandió su servicio de robotaxis a Dallas y Houston, dos de las ciudades más grandes de Texas y mercados estratégicos para la adopción de vehículos autónomos. La expansión llega después del lanzamiento inicial en Austin y marca el primer paso de la ambiciosa promesa de Elon Musk de una flota de taxis autónomos a escala nacional.
El servicio en la práctica
Los robotaxis de Tesla operan sin conductor de seguridad en zonas geofenceadas de las ciudades. Los usuarios pueden solicitar un vehículo a través de la app de Tesla, con tarifas que la empresa posiciona como competitivas frente a Uber y Lyft. El servicio opera actualmente en horario limitado y en zonas específicas.
La apuesta de Texas
Texas es el estado ideal para este despliegue: regulación favorable, infraestructura vial moderna, clima que no presenta los desafíos de nieve e hielo de otros mercados, y alta densidad de propietarios de Tesla que ya tienen familiaridad con el sistema Full Self-Driving. Houston y Dallas suman más de 10 millones de habitantes.
La competencia con Waymo
Waymo, la división de vehículos autónomos de Alphabet, opera servicios comerciales en Phoenix, San Francisco y Los Angeles. Tesla llega con una ventaja clave: ya tiene millones de vehículos en circulación que recopilan datos de conducción en el mundo real, algo que Waymo no puede igualar.
¿Cuándo llegará a otras ciudades?
Tesla anunció que planea expandir el servicio a otras 10 ciudades de EE.UU. durante 2026, con Miami, Atlanta y Las Vegas como próximas en la lista. La expansión internacional, incluyendo mercados europeos y de Australia, está prevista para 2027.
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