Mientras Microsoft, Google y Salesforce compiten por quién le pega más chatbots a sus productos existentes, un empresario serial indio decidió ir por otro camino. Bhavin Turakhia, cofundador de Directi, Zeta y otras empresas de tecnología, apostó USD 30 millones de su propio capital para construir Neo: una plataforma de productividad empresarial rediseñada desde cero para la era de la inteligencia artificial.
La tesis es simple pero desafiante: el software empresarial que existe hoy fue diseñado antes de la IA generativa. Agregar asistentes por encima de esas herramientas no resuelve el problema estructural. Hay que repensar cómo se construye el software cuando la IA es participante activa del trabajo, no un complemento.
La metáfora que define el proyecto
Turakhia lo explica con una analogía que resulta difícil de refutar: «Si querés construir un iPhone, no podés tomar las partes de un Nokia y convertirlo en iPhone». Microsoft Office, Google Workspace y Salesforce fueron concebidos para un mundo donde los humanos hacen el trabajo y las herramientas los asisten. Neo parte del supuesto inverso: la IA participa activamente en el trabajo del día a día, no solo cuando se le pregunta.
Eso se traduce en una plataforma que integra gestión de proyectos, documentos, almacenamiento de archivos e IA en un único producto, con el objetivo de que el modelo sea un participante más del flujo de trabajo, no una ventana aparte donde se le hacen preguntas.
Construido en 3 meses con IA, de punta a punta
Una de las señales más interesantes del proyecto es cómo se construyó. Turakhia cuenta que la plataforma inicial de Neo fue desarrollada en apenas tres meses, con IA usada extensivamente en el proceso de desarrollo. Según él, ese mismo trabajo habría demandado más de un año con un equipo de ingeniería mucho más grande en la era pre-generativa.
El equipo actual tiene 45 personas, 18 de las cuales son ingenieros. Planean crecer a unas 100 personas antes de fin de año, con la mayoría de las nuevas contrataciones en IA e ingeniería de software.
Neo lleva meses en uso interno dentro de las empresas de Turakhia, incluyendo Zeta, lo que le dio un ciclo real de prueba antes de abrirse al mercado. El lanzamiento público apunta a medianas empresas en sectores de tecnología, consultoría y servicios profesionales.
¿Hay mercado para otra herramienta de productividad?
La pregunta más obvia es si hay espacio real en un mercado donde Microsoft tiene Copilot en Office, Google tiene Gemini en Workspace, Notion creció enormemente y Atlassian domina el espacio de proyectos técnicos. Turakhia tiene una respuesta pragmática: «El software empresarial nunca fue un mercado donde el ganador se lo lleva todo. Incluso con un 2% o 5% de participación de mercado, tendríamos algo más grande que cualquier cosa que haya construido antes».
Es un argumento razonable. El gasto global en software empresarial es de cientos de miles de millones de dólares anuales. No hace falta ganarle a Microsoft para construir un negocio enorme.
Lo más interesante de Neo puede no ser si derrota a los incumbentes, sino lo que demuestra sobre cómo se construye software hoy: un equipo pequeño, en tres meses, con IA como copiloto de desarrollo, puede armar algo que habría requerido años y decenas de ingenieros. Ese es el cambio real.
¿Tu empresa sigue usando software del siglo pasado?
La pregunta que plantea Neo es relevante para cualquier organización: ¿tu stack de software fue diseñado para aprovechar la IA, o simplemente tiene un chatbot pegado encima? En Octopus Agencia desarrollamos sistemas web y soluciones de inteligencia artificial a medida para empresas que necesitan herramientas que funcionen de verdad en su flujo de trabajo real.
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