Una brecha de seguridad en el sistema informático del Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas permitió a hackers acceder a los datos de más de 3 millones de personas, incluyendo información de licencias de conducir y números de pasaporte, según notificó el fiscal general del estado el 18 de junio.
El incidente se ubica entre las brechas de mayor escala que afectaron al estado en lo que va del año. El departamento informó que la unidad de ciberseguridad de Texas detectó la intrusión —sin especificar cuándo ocurrió ni cómo— y que los atacantes accedieron al sistema de un proveedor externo encargado de gestionar la venta de licencias de caza y pesca.
La brecha también incluyó direcciones de correo electrónico, números de teléfono y domicilios de los titulares de licencias afectados. El departamento no identificó al proveedor comprometido ni respondió a las consultas sobre si recibió contacto de los atacantes.
El robo de documentos gubernamentales de identidad es especialmente grave porque esa información puede usarse para fraude de identidad, solicitud fraudulenta de créditos, o incluso para suplantar a personas en trámites oficiales. Quienes hayan adquirido licencias de caza o pesca en Texas deberían monitorear sus cuentas financieras y considerar congelar su crédito como medida preventiva.
El incidente se suma a una tendencia preocupante: los proveedores externos de servicios para gobiernos locales y estatales continúan siendo un vector de ataque privilegiado, ya que manejan datos sensibles pero no siempre tienen los mismos estándares de seguridad que las agencias gubernamentales directas.






